Pues eso es exactamente lo que me pasa hoy. Ha sido un día terrible, no. Lo siguiente, porque los chicos de clase la tienen un poco tomada conmigo y en clase no paran de decirme que me calle.
Sí, sé que tampoco es para tanto, pero es que soy muy sensible con este tipo de cosas, y me he puesto a llorar. Verdaderamente ridículo.
Y encima estábamos en medio de clase de Science (Ciencias en inglés) y el profesor tiene un despiste... No se entera de nada.
Bueno, esta felicidad, simplemente me ha venido porque estoy leyendo "Las ventajas de ser un marginado" (recomendación de Merce Fearless) y también porque tengo la música.
Ay... que haría yo sin la música. Yo y la música, siempre de la mano. No va a haber ni un solo día en el que no me oigas cantar o escuchar música (lo de escuchar música, bueno... si estoy en medio del desierto o algo así, pues todavía jeje)
En estos momentos, estoy frustrándome mientras intento auto-enseñarme a tocar el piano y la harmónica. El piano, pues porque tengo un precioso teclado, que está empezando a aburrirse (de no ser tocado) y la harmónica, pues porque me la regaló mi tío con un libro para aprender (hace dos años) y en ello estoy.
No sé si esto es interesante, pero me he puesto a escribir y esto es lo que me ha salido.
Un beso,
Leila Different
